lunes, septiembre 21, 2009

El Informe RECARTE


El derrumbe económico es ya un fenómeno editorial, habiéndose publicado en los últimos meses innumerables libros (especialmente en ingles) que pretenden explicarnos las causas de la crisis económica que padecemos. Ya se sabe que a toro pasado los economistas son capaces de explicarlo todo.

Pues bien, lo más interesante que he leído este verano ha sido uno de estos libros, el informe RECARTE, escrito por el economista y técnico comercial del Estado, Alberto Recarte.
Este señor es también Consejero de Caja Madrid, Consejero de Iberia, presidente de Libertad Digital y patrono de la Fundación FAES, aparte de otros innumerables cargos.
Por lo tanto con esta tarjeta de presentación no es necesario indicar que estamos ante un NEOCON, o sea una de esas personas que han defendido políticas ultraliberales, las cuales sin duda no has llevando a estos lodos de la crisis mundial.

A pesar de adivinar cuales iban a ser sus recetas para solucionar la crisis económica española, compré el libro, considerando que seguro aprendería algo, ya que cuando escribía en El País siempre lo leía con interés.
Pues bien, el libro (por cierto, el prólogo del libro está escrito, nada más y nada menos, que por Federico Jiménez Losantos, prólogo que os podéis saltar alegremente y que se titula “Cuando el caballero Recarte se adentró en la incertidumbre”) es realmente interesante en cuanto al trabajo de análisis de la crisis económica y financiera tanto a nivel mundial, como europeo y español, centrándose más en lo que atañe a nuestro país.
Después expone las consecuencias de esta crisis y por último se atreve a adelantar la posible política económica a aplicar en España para salir de la crisis.

Considero que la exposición de motivos que han originado esta crisis es correcta, incluso cuando culpabiliza a la FED (Alan Greespan) de haber mantenido bajos los tipos excesivos años y haber permitido así la creación de burbujas, que no supo o no quiso hacer estallar, pensando posiblemente que su estallido se transformaría en un aterrizaje suave perfectamente asimilable, como ocurrió con el estallido de las burbujas previas. Recarte considera a la FED principal responsable de la recesión mundial.
Lo que no es de recibo es, que aprovechando lo ocurrido, diga que los Bancos Centrales no han de fijar los tipos de interés y sea ¿el mercado? el que lo haga.
Vemos como los NEOCON intentan sacar partido de las crisis. Si alguien cree que con esta crisis el Neoliberalismo ha quedado tocado, está muy equivocado. Sólo hay que ver las soluciones que se proponen para paliar esta crisis y a quien favorecen.
El Sr. Recarte se olvida que la FED se montó precisamente para evitar los pánicos financieros que asolaban la economía continuamente a principios del siglo XX. Después de haberse comprobado que la eficiencia de esos mercados racionales y perfectos que nos explicaban los Neocon no existe, ¿cómo podemos dejar en manos del mercado el fijar los tipos de interés a corto?

Lo más grave de todo, cuando ya llevamos dos años de crisis, es que no se haya tomado ninguna medida de fondo para evitar que esto vuelva a ocurrir. Es patético ver al G-20 reunido estos días y todo lo que se les ocurre es intentar limitar los bonus de los banqueros.
Es un buen chiste, al que ya ha contestado Barclays y Societe General, afirmando que sus directivos pasarán a estar radicados en las Islas Caimán y que, gracias a la globalización, al campo no se le pueden poner puertas.

Pero ¿Es el problema principal esto de los bonus? Recarte nos da una buena lista de temas urgentes y prioritarios que hay que solucionar y que si no se resuelven seguiremos igual.

Primer problema. El gran desequilibrio de la balanza de pagos americana y china. Uno tiene un déficit tremendo y el otro un superávit impresionante. Todo a causa de que los chinos no juegan el mismo juego de todos los países con su moneda, es decir no la dejan flotar libremente en el mercado para que se fije así su precio. Por lo tanto este mantenimiento de un tipo de cambio fijo artificial, rompe las reglas del libre comercio y crea un problema que cada año tiene un volumen mayor.

Segundo problema. Consecuencia de la globalización es la libertad de movimientos de capitales. Si un país como EE.UU se descontrola dándole a la máquina de billetes como ha ocurrido (los chinos se los tragan todos y a cambio, EE.UU obtiene coches, maquinaria, ordenadores, etc.), como el dólar es una divisa de aceptación mundial permite la financiación de todo lo inimaginable. El dólar se desparrama y todos los proyectos son buenos y las burbujas aparecen por doquier.

Como dice Recarte “…la recesión mundial ha sido el producto inevitable de una política monetaria nacional que ha ignorado lo que significa la globalización.”

A lo que añado yo es que si hubiese compuertas, la marea del dólar no nos habría inundado a todos.

Tercer problema. Las pérdidas del sistema financiero han sido tan cuantiosas que se han tragado los fondos propios (o más) de muchos bancos, especialmente de los Bancos de Inversión (Lehman Brothers, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Bearn Stern, etc.) americanos. A esto hay que añadir el desarrollo sin control de la shadow banking. Entidades financieras no monetarias que han creado y vendido por todo el mundo productos financieros de forma descontrolada infectando a toda la banca que compró estos productos.
Hay que regular a la banca y a la no banca. ¿Alguien ha hecho propuestas concretas?

Cuarto problema. Políticas de bajos tipos de interés para paliar crisis originadas por burbujazos precios (etc., etc., de forma recurrente).
Se ha demostrado que solucionar una crisis regalando el dinero siembra las semillas de otro burbujazo y otra crisis posterior. Por cierto ahora volvemos a tener tipos bajos para paliar esta crisis.
Naturalmente la culpabilidad de los tipos bajos, la traslada Recarte a los políticos, interesados siempre en el dinero barato, pero ¿no han existido desde siempre presiones de los empresarios para obtener lo mismo?

Quinto problema. Regular la banca.
Los excesos cometidos se han logrado porque la banca los ha financiado.
Corresponde, por lo tanto, reglamentar la banca para impedir que vuelva a ocurrir. Deberían ampliarse sus coeficientes de liquidez y de solvencia, así como reglamentar el crédito, para impedir barbaridades como las cometidas en la concesión de hipotecas.
Si se regula correctamente la banca, no hace falta regular los bonus. No se podrán cometer barbaridades y no habrá tanto beneficio.

El Sr. Recarte, cuando habla en su informe de las reformas que hay que acometer en España para solucionar la crisis (a largo plazo, claro), indica las siguientes: el sistema educativo, la reforma de la justicia, los cuerpos de Seguridad del Estado, el mercado de trabajo, las pensiones públicas, reforma fiscal, Inversiones y ayudas en los sectores importantes de la economía.
Vaya, no habla de reformas en la Banca. Todo lo que se le ocurre es (como buen Neocon) indicar que hay que privatizar las Cajas.
Parece ser que esta crisis es culpa de la polícia, los jueces, los profesores y naturalmente de los trabajadores, que, como siempre, ganan mucho.

Sexto problema (para España y los PIGS). El más gordo. A ver quien lo arregla. ¡EL EURO!
Podríamos decir aquello de “que bonito mientras duró”. Diez años de ventajas por pertenecer a la UME traducidas en tipos de interés bajos, crédito abundante y dinero a fondo perdido de la Comunidad para España. Pero se acabó la fiesta. Ahora que tenemos crisis vemos las enormes desventajas de pertenecer a una Unión Monetaria.
El dinero barato y abundante nos ha llevado a una burbuja inmobiliaria de órdago. Por un lado está toda una generación de hipotecados atrapados en pisos que valen menos que el montante de su hipoteca y que no pueden ni vender.
Por otro el riesgo permanente de que se disparen los tipos y no les quede a los hipotecados ni para comer. Riesgo que durará para muchos, diez, veinte o treinta años.
Por otra parte una banca (y por ende un país) que no disponiendo del dinero necesario para financiar este embolado lo obtuvo del exterior, con las consecuencias que ahora vemos y que van aumentando de tamaño (el problema no está ni mucho menos resuelto y durará según Recarte cuatro años).

Pero lo grave ahora es el futuro. Vale que seguimos manteniendo los tipos bajos, de momento, y que esto ayuda a solucionar la crisis. Pero lo más negativo es que no podemos devaluar y así bajar nuestros precios de cara al exterior. Por lo tanto no podemos ser más competitivos y solucionar el problema de falta de demanda interna (menor consumo) con exportaciones.
¿Qué solución hay para ser más competitivos? Pues, reducir los salarios. Obvio ¿no?
Y en ello estamos.
¿Os acordáis de que una de las motos que nos vendieron para entrar en el Euro era de que nuestros salarios se igualarían a los Europeos? ¿Se han igualado después de diez años? Pues no. Y más aún ¡ahora resulta que hay que reducirlos! Seremos muy competitivos cuando cobremos para comer un plato de arroz al día. Cuando estemos a nivel chino nos hincharemos a exportar. Las empresas facturarán mucho y ganarán dinero. Todos felices (banca, empresarios, gobierno) y los trabajadores en niveles de subsistencia. Del mil eurismo al ochocientosismo y así sucesivamente hacia abajo cada crisis hasta… que quiebre la demanda (si no ha quebrado ya), es decir que nadie pueda comprar nada porque la renta disponible ya no existe. Lúcidos que son estos Neocon. (Conveniente es leerse el artículo de Almudena Grandes en El País de hoy, titulado Simplificación y relacionado con todo esto que escribo).
El Euro nos aboca irremisiblemente a una crisis duradera.

Séptimo problema. Este como problema en la solución de la crisis. No utilizar (las grandes economías) las devaluaciones ni el proteccionismo para arruinar a los países vecinos. Hasta ahora parecía que este pacto se cumplía. Pero ya vemos como el dólar se está hundiendo estas últimas semanas y en EE.UU se han aprobado aranceles para impedir la competencia en determinados mercados (p.ej. neumáticos). ¿Seguro que no se entrará en este tipo de espirales? ¿Ha firmado algo el G-20 al respecto?

Por lo tanto lo que hay que arreglar son cosas de un calado mucho más importante que el de los Bonus de los Bancos (que también hay que arreglar), pero sigue todo en el limbo. Y es que hacen falta políticos de calado para solucionar todo esto y no los hay.
O están todos atrapados por las necesidades de financiación de los partidos y ya nadie puede tocar un pelo a nadie.

Estoy de acuerdo con el informe en que la crisis tiene solución lenta (aunque las bolsas indiquen lo contrario, subiendo en un auténtico nuevo burbujazo) y en el caso de España lentísima (Recarte habla de diez años).
Por lo tanto los cuatro millones de parados se pueden enquistar como un cáncer de difícil cura en nuestra economía.
Miente el Gobierno cuando nos dice lo de los brotes verdes y que se empieza a notar una cierta recuperación, y miente la oposición cuando dice que lo arreglarían en un plis-plas si gobernasen y que “tienen la solución” a nuestros problemas. Falso totalmente.

Lo que si hará la oposición es poner en marcha, aprovechando la coyuntura, que lo justifica todo, todas las medidas que favorezcan al capital y que naturalmente empobrecerán al trabajador:

- Reforma fiscal. Menos impuestos a las empresas (IS), reducción de tipos marginales en el IRPF y aumento en el IVA. (Divertido será ver como esto lo hace ya el Gobierno en el 2010 con la crítica de la oposición, cuando ellos habrían hecho lo mismo).
- Eliminación de los Impuestos sobre la trasmisión de vivienda. ¡Recordemos que la Banca tiene muchas viviendas por vender!
- Seguridad Social. Reducción de pensiones (se considerará para calcular la pensión la cotización de todos los años trabajados). Retraso en la edad de jubilación. Reducción de las cotizaciones sociales pagadas por las Empresas.
- Educación. Favorecer la privatización. Menor coste para el Estado.
- Reforma del mercado de trabajo. Cargarse los convenios y especialmente el tema de su renovación. Reducción del coste del despido (¡barra libre!). Según el PP esto no creará más paro, ya que de lo que se trata es de despedir para volver a contratar a salarios más bajos. Liberalizar las condiciones de trabajo. Es decir, que el contrato de trabajo quepa en una servilleta, como el inicial de Messi.
- Regar más y hacer campos de golf. El turismo de lujo nos salvará de la crisis (Hay que dar salida a esos terrenos comprados por el Sr. Zaplana en Murcia, que en este momento no valen nada).

Todo un programa económico.

Por último, y no es un chiste, citar lo que indica Recarte en la página 359 del libro en su segunda edición: “…nuestros precios y salarios se sitúan, hoy, en niveles MUY altos…” (las mayúsculas son mías).
¿Se habrá enterado este señor del número de mileuristas que hay en nuestro país? ¿Es ese un salario muy alto? ¿No será su salario (perdón, sus retribuciones) las que son altas? ¿Se las reducirá para ser COMPETITIVO?


Resumen. Leeros el informe porque el análisis de la crisis es bueno. Ni caso de que las soluciones para España sean esas. Ni son todas las que están ni están todas las que son. Son las que interesan a determinados grupos económicos.

Bajarse el informe (versión original del 2008 de 44 pags.).
El libro, segunda edición, está publicado en el 2009

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